Project Description

La razón es siempre más poderosa que la emoción, pues se basa en un proceso cerebral más evolucionado, pero tiene un talón de Aquiles: es lenta, necesita tiempo para triunfar. Por el contrario, la emoción es automática y rápida, pues evolucionó para responder a necesidades urgentes e imperiosas.

Si no le damos tiempo a la razón la emoción siempre gana y es quien determina nuestro comportamiento y las decisiones que tomamos. No obstante, la fuerza de la razón está en su capacidad para modificar nuestras emociones al permitirnos ver las cosas de otra manera. Una emoción indeseable sólo la puede cambiar otra emoción más poderosa que ella y esa otra emoción sólo la puede generar un buen razonamiento.

La inteligencia emocional no es algo nuevo, es, simplemente, la capacidad que tenemos los humanos para gestionar nuestras emociones y conseguir bienestar utilizando la razón.

Ignacio Morgado Bernal